“89 Noches”: la penumbra en el Museo de Antioquia

Escrito por  Ago 04, 2017

Se realizó la exposición colectiva internacional que analiza las múltiples relaciones entre la sexualidad y la oscuridad, dentro del mundo neoliberal de iluminación.

Carolina Chacón, curadora del Museo de Antioquia y Co-curadora de “89 Noches”, nos manifiesta: “Descolonizando la sexualidad y la oscuridad. El trabajo curatorial lo hicimos en conjunto con una curadora independiente holandesa que se llama Stephanie Noach. Entre las dos decidimos traer al museo esta exposición colectiva internacional de artistas contemporáneos, que están trabajando en torno a estos temas de sexualidad y oscuridad”.

Esta exposición, particularmente, busca la conexión con el espacio público y los habitantes del centro de la ciudad. Lo que pretende evidenciar es que esa idea asociada a cosas negativas es una herencia de los procesos coloniales que tuvimos en nuestro contexto particularmente Latinoamericano.

La curadora comenta: “La luz para la modernidad europea fue un asunto equivalente a la razón, a la verdad, a lo divino, por tanto siempre se asoció la oscuridad a todo lo que no encajara en ese proyecto de modernidad  de progreso y desarrollo”.

Los mejores ejemplos son las ciudades, la industrialización, la invención de la luz a gas en el siglo XIX, posteriormente la invención de la luz eléctrica y como las ciudades empiezan  a progresar en la medida que aumentan sus niveles de luz.

Esto fue un proyecto claramente de la modernidad europea occidental que posteriormente llega a América y que hoy en día se puede ver en ciudades neoliberales hiper iluminadas  que cada vez tratan de aniquilar la oscuridad en el espacio citadino.

Chacón  explica: “La oscuridad asociada a los colores de la piel. Las pieles no blancas, o sea las pieles amarillas, negras, las pieles mestizas en nuestro caso fueron asociadas a un asunto de inferioridad. Ahí, se dio la intención de la idea de raza. Desde allí,  se asocia que esas pieles no blancas están conectadas también a la animalidad, a la barbarie, a lo no civilizado. Ahí empieza la invención del racismo.”

A partir de esas ideas comienzan a trabajar para la exposición, pero asociando todo a la sexualidad preguntándose: ¿Qué pasa cuando esos temas se cruzan en nuestros cuerpos latinoamericanos? ¿Qué pasa con los temas de sexualidad en los cuerpos negros?

Carolina  revela: “Lo que hacemos es desarrollar en la exposición varias líneas de trabajo que tienen que ver con esa idea de sexualidad asociada a la oscuridad. Es decir, los estereotipos, los proyectados sobre los cuerpos negros por ejemplo, que en el imaginario común y popular están asociados a ideas de hiper sexualidad, que los hombres negros son súper poderosos sexualmente o son violadores en potencia. Que normalmente esos cuerpos negros no están asociados a una idea de la razón. Normalmente dentro de los  imaginarios del racismos está muy instalada la idea de que la población afro descendiente es buena para los deportes, para cocinar, para bailar y para el sexo y ya. Históricamente no ha habido cabida, sino hasta hace muy recientemente, para que los cuerpos negros tengan un equivalente en derechos a la par de los cuerpos mestizos o blancos.”

 La oscuridad ha sido desde la historia además estigmatizada, siempre asociada a la maldad, la violencia, la barbarie, la ignorancia, siempre hacia un asunto negativo.

Los proyectos de los artistas que se encuentran en la exposición están aludiendo también a temas como la historia de la humanidad, el papel de las mujeres, la idea de que siempre con esos imaginarios duales que solo existe blanco o negro, incorporando lo uno a lo bueno y lo otro a lo malo. También sucede con el masculino y el femenino, históricamente. Por eso también encontramos la obra de una artista holandesa en la exposición que busca rescatar la imagen de un montón de mujeres que han sido omitidas en la historia.

Por Diego Restrepo Urquijo

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